Las Salchichas
Desde que se los mencionaba en La Odisea hasta el hot
dog: la historia del embutido a recorrido un largo camino y es
tan largo como el de su aceptación.
Casi en su totalidad las personas desconocen,
que las salchichas, veneradas por niños
cuando esta rodeado por un pan y muchas veces es rechazado por
adultos amantes de las comidas sanas, cuenta con una larguísima
historia. “El Gourmet Viajero”
pudo desentrañar el origen del vocablo salchicha, proviene
del latín “salsus”, cuy significado seria algo
así como,: salado o salteado, y se esta refiriendo a una
de las primeras formas que descubrió el hombre para la
conservación de los alimentos. En La Odisea de Homero,
ya se la nombraba, y es bien sabido que mucho antes de la era
cristiana, chinos y caldeos ya la conocían.
“El Gourmet
Viajero”, pudo investigar y descubrir, que su desarrollo
se origina en Europa, cuando pasa a ser un bocado tan popular
que se consumía masivamente en los festivales paganos.
Su consumo fue desaprobado por el cristianismo, se las prohibió
en todo el Imperio Romano. Los romanos, grandes consumidores de
embutidos, no se resignaron y dieron comienzo a un incontrolable
contrabando de las inofensivas salchichas. Imposible de detener
este trafico culinario, no quedo más que autorizarlas,
lo que permitió su proliferación a los demás
pueblos europeos.
El transcurso de la Edad Media, cada localidad
desarrollo su embutido con identidad propia. “El
Gourmet Viajero" en su investigación pudo saber
que, mientras en el sur de Europa surgía la denominada
salchicha seca para evitar que las altas temperaturas la echaran
a perder, en el norte, era incorporado el proceso de ahumado en
su fabricación. Alemania, es el país que mejor refleja
el carácter de su pueblo. Están, las pequeñas
de la ciudad de Núremberg (las famosas Rostbratwurst),
que sin importar cuan diminutas sean (entre 7 y 9 centímetros
y de un peso de no más de 25 grs.) no son para nada pobres
de sabor. No es descabellado decir que tienen un sabor muy particular,
producto de la mejorana, y por supuesto son muy requeridas en
todo el país desde 1462, año en que se autorizo
a los carniceros especializados en facturas de cerdo fabricarlas.
Desde el sur, Múnich, también hace
su aporte con su especialidad: la salchicha blanca. “El
Gourmet Viajero” conoce que a este tipo de salchicha,
con forma y grosor de chorizo, se lo prepara con carne picada
(de ternera), cabeza de ternera y lomo de cerdo. Es hervida y,
al ser servida se le debe agregar mostaza dulce. Esta clase de
salchicha fue servida por vez primera producto de un error en
un restaurante de Múnich “Hacia la Eterna Luz”,
ubicado en la Marienplatz. Su cocinero, Moser Sepp, como era habitual,
muy temprano dio comienzo a la preparación de las salchichas,
fue cuando noto que los pellejos para embutir sus rellenos se
habían terminado, decidió usar otro mucho más
finos de los que habitualmente usaba para sus embutidos. La piel
usada era demasiado fina y en vez de freírlos como era
habitual decidió hervirlos. Los parroquianos en un principio
se sorprendieron, pero luego de probar la novedad, quedaron encantados
con la innovación.
Y, ya que estamos hablando de celebres carniceros,
“El gourmet Viajero”,
no puede olvidar de mencionar a Johann Georghehner, este famoso
carnicero de la ciudad de Coburg, cuando fabrico la primera salchicha
alemana, viajo a Frankfurt. Una vez ahí, su creación
adopto el nombre de la ciudad “frankfurter”, que no
es ni más ni menos el nombre con que se conoce hoy dia
a la salchicha alemana en el mundo entero.
Otro carnicero que alcanzo fama fue un habitante
de Brooklyn, un inmigrante alemán, que en el año
1867 vendía salchichas en las calles de Nueva York, con
un agregado que resultaría mas que exitoso, un pan. Este
fue el nacimiento del Hot Dog, este es un bocadillo tan estadounidense
como la hamburguesa. Prueba del status que adquiere es la existencia
en Estados Unidos de un comité nacional que se dedica a
la investigación científica de la producción
de salchichas y hot dogs, es conocido como el “National
Hot Dog and Sausage Council”. Según estadísticas
cada estadounidense consume promedio 70 “perros calientes”
al año.
Perro caliente en América latina, perrito
caliente en España, pancho en nuestro país y en
Uruguay, la salchicha y el pan forman una sólida pareja
que, según la cultura, se adereza a gusto. Los mexicanos
le añaden rebanadas de palta, tocino frito, chorizo, rodajas
de chile jalapeño, guacamole y cualquier salsa picante.
Los venezolanos le agregan repollo, queso rallado, salsa de ajo,
zanahoria y papas fritas pai. La creatividad chilena es más
recatada: poroto verde y carne. Y los argentinos, de lejos los
más sobrios: apenas salimos de la mostaza.
En América latina perro caliente, perrito
caliente en España, pancho en Argentina y Uruguay, la salchicha
y su pan han formado una pareja que, depende la cultura, son aderezados
con variados gustos. En México le agregan rebanadas de
palta, tocino frito, chorizo, chile jalapeño en rodajas,
guacamole y salsa picante a gusto del consumidor. En Venezuela,
prefieren agregarles repollo, queso rallado, salsa de ajo, zanahorias
y papas fritas pai. En Chile, con una más recatada creatividad:
poroto verde y carne. Pero los argentinos, resultan ser los más
recatados: solo le agregan mostaza.