Museo vikingo
En Oseberg,
a 80 kms de Oslo, la capital de Noruega, en 1904 un grupo de investigadores
dio con lo que se considera las tres naves vikingas mejor conservadas.
¿Qué augurio habrá recibido la reina, de
parte de las runas, que murió alla por el año 800
y, mucho tiempo después fue hallada a bordo de uno de estos
barcos? Las naves pueden apreciarse en el Museo de los Barcos
Vikingos. Además, de otros elementos de uso cotidiano pertenecientes
a aquella reina. Ocultas bajo tres grandes cúmulos en los
fiordos de Oslo.
El museo es de fácil recorrido, tiene un jardín
exterior ideal para disfrutar un rico café, esbeltos y gráciles,
los barcos lucen como una escultura. Para el asombro no necesitamos más
que una hora, el espacio ocupa solo una planta, con escaleras de pocos
peldaños que marcan una especie de desnivel que nos permitirá
ver los barcos desde arriba. En otra de sus salas están las vitrinas
donde se exponen objetos hallados dentro de las naves. También,
tiene una tienda, muy bien surtida donde se puede comprar material sobre
los vikingos, replicas de joyas y demás elementos, tales como,
piedras con el alfabeto rúnico. La guia nos ilustrara sobre los
vikingos que crearon los caracteres de este alfabeto tanto para escribir
como para adivinar el futuro. 16 son los signos, que también eran
usados en piedras funerarias.
El pueblo vikingo creía que estos enormes barcos
eran animales, con cabeza y cola de serpiente. Este pueblo tiene su historia
con fuertes lazos atada al mar, le atribuían los buenos y malos
espíritus. Las leyendas lo pintan como un pueblo guerreo y sanguinario.
Pero, también fueron eximios navegantes, poetas, comerciantes,
artesanos y legisladores, también cuan emigraban iban en la búsqueda
de tierras aptas para el cultivo.
Una de las tres naves descubiertas, fue usada para que
una reina y su criada viajaran rumbo al “reino de los muertos”.
El pueblo vikingo, creía que la vida después de la muerte
era una prolongación de la vida terrenal. En la construcción
de sus naves, siempre empleaban maderas resistentes como el roble, estas
maderas eran extraídas de los bosques de Escandinavia.
Es inevitable no apreciar la decoración del Museo
Vikingo, sobre todo la perfecta forma de caracol de sus proas,
esto nos indica que poseían manos artesanas muy expertas. Las naves
eran decoradas con figuras de animales: caballos, fantásticos dragones
y pájaros. Sus figuras tenían la misión de proteger
a los marinos. Con férreas creencias religiosas, los vikingos tenían
los dioses necesarios para navegar e ir a la guerra, algunos de ellos
fueron: Odin (Dios de la guerra, la sabiduría y la poesía),
y Frey (Dios de la fertilidad, muy popular entre os granjeros).
En las vitrinas del museo, también se exhiben
muchas otras piezas encontradas en las naves. Las embarcaciones vikingas
eran de tres tipos: las de asalto, las de ceremonias (usadas para ritos
fúnebres) y las de exploración, que además usaban
como protección costera. Los objetos hallados dan cuenta de la
creencia vikinga de que luego de su muerte iban a necesitar sus pertenencias.
En la recorrida podemos ver modelos de embarcaciones mas pequeños,
trineos, una cama (copia del original que fue destruida por los profanadores
de tumbas), pieles, tejidos y telas de abrigo, un par de zapatos, peines,
calderos de hierro y diferentes utensilios de madera.
Después de una hora dentro del museo, veremos
caer otro de los mitos sobre este pueblo: los vikingos nunca usaron
esos cascos con cuernos con que Hollywood los mostro. Solo reforzaba
la idea de que el vikingo era un pueblo brutal y sanguinario.
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