Los días de Pascuas
En occidente, como ya es bien sabido por el Gourmet,
las pascuas se han vuelto algo que bien podríamos llamar unas
vacaciones suplementarias. En el Hemisferio Sur son la continuación
de las efímeras vacaciones estivales y por el Hemisferio Norte,
aún en primavera, son el adelanto del verano próximo a
llegar.
El Gourmet disfruta,
al igual que millones de personas en el mundo de estos dias de descanso
adicional, pero también es consiente de que es un buen momento
para reflexionar sobre el sentido religioso de esta festividad.
El Domingo
de Ramos es cuando tiene comienzo la Semana Santa, esto es
el domingo anterior a la semana en cuestión. Se recuerda
el ingreso triunfal de Jesús en Jerusalén donde
reparte ramos de olivos. El lunes y el martes santo, que es cuando
Jesús, se retira a meditar, luego de atacar a los Fariseos.
Ya el jueves santo, regresa a Jerusalén, donde tiene lugar
esa misma noche la celebración de las pascuas junto a sus
discípulos, lo que conocemos como La Última Cena.
El dia viernes es detenido, flagelado y crucificado. El sábado
es llevado al sepulcro y el domingo tiene lugar el milagro señalado
y por todos conocido.
Hasta el año 1582, esta celebración pascual
no tenía la misma fecha en muchos países. Aquel año
el Papa Gregorio XIII crea el nuevo calendario (llamado Gregoriano)
y logra con esto unificar algunas de las fiestas religiosas. El Gourmet
reconoce que gracias a esto, las Pascuas de Resurrección tienen
comienzo el mismo día en la parte occidental del mundo cristiano.
Pero reconoce que, no en una fecha fija, la celebración siguió
ajustada al calendario lunar que le dio su origen. Debido a este motivo
se celebra entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
Antiguamente, esta celebración venia precedida
de 40 dias de ayuno, lo que conocemos como la cuaresma. Contrario a
lo que se cree, este ayuno consistía en no desayunar, un almuerzo
liviano y por ultimo una frugal cena. El Gourmet, saca la conclusión
de que este ayuno (que también se da en otras religiones) se
relacionaba con algo así como una purificación del cuerpo,
antes de que diera comienzo la primavera.
Es la mayor fiesta católica, se pueden reconocer
en ella rasgos paganos, que darían justificación a esta
tendencia de la actualidad de tomarse a estos dias feriados como “vacaciones”.
Esta celebración estuvo marcada por tradiciones precristianas.
Los paganos crearon, como forma de celebrar el equinoccio
de primavera (que aun algunos países conservan) el simbólico
huevo de pascua, que fue pintado con brillantes colores, que viene a
representar el naciente sol de primavera.
Existen muchas versiones que dicen que el huevo (de
gallina), con su redondez, representa a la tierra. También, si
bien tiene la apariencia de una piedra inanimada en su interior lleva
el germen de la vida. Otras representaciones también muy difundidas,
por ejemplo el conejo, se deben a una vieja costumbre que los alemanes
introdujeron el Pennsylvania.
El carnaval es una fiesta popular que se encuentra
atada a las Pascuas, síntesis de entre lo pagano y lo religioso,
precede a cuaresma (es por eso que las fechas de los carnavales son
móviles).
Además de los ya conocidos huevos pascuales,
El Gourmet consigue rescatar de manera muy particular la panificación.
La rosca tradicional es símbolo de vida eterna: un circulo continuo
donde cada comunidad ha conseguido incorporar, nuevas simbologías
tales como lo son los panes con forma de pájaro: como la muy
popular colomba (paloma) pascual de Italia, por supuesto que también
los esos tradicionales panes trenzados con los que los griegos se agasajan
y esos panecillos o bizcochos rellenos de ricota o requesón,
de entre los que sobresalen los kulich rusos.
En Francia cultivan la rosca, que los españoles
suelen preparar con anís más o menos parecidos a los bollos
especiados ingleses; en Polonia se deleitan con la babka, un budín
ondulado que imita a la pollera de las campesinas. En algunos países,
como reconoce El Viajero Ilustrado, suelen ir decorados con las iníciales
CR (Cristo Resurrecto).
Como una curiosidad, aún hoy dia muchos católicos
conservan la costumbre de ayunar, una costumbre que fuera abolida en
tiempos de Pio XII cuando Europa era arrasada por la feroz Segunda Guerra
Mundial.
Por aquella época tuvo su origen aquel lema
que el Gourmet considera mas que oportuno:”el mejor ayuno es el
compartir el pan”.
La Biblia se encarga muy bien de explicarnos
como Moisés conduciendo el éxodo del pueblo judío
y tras cruzar el Mar Rojo, celebro ese paso (pasaj), de donde
deriva la Pascua, en una noche de luna llena que según
el calendario lunar babilónico correspondía al decimocuarto
día del mes de Nisan, primer mes del año. Partiendo
desde ahí comenzaron los festejos de las Pascuas cristianas,
exactamente el 14 de Nisan. En verdad, la Pascua cristiana que
celebramos actualmente no conmemora puntualmente la cena de Moisés
y su pueblo sino la Resurrección de Jesucristo, es por
eso que las llamamos Pascuas de Resurrección.